Caracas, 07 de enero de 2010
Querida Perfecta Imperfecta:
Creo que esta es la última carta que te escribo, cuando vuelvas yo estaré lejos
Eres un hermoso sueño del que voy a despertar, gracias por todo, por lo bueno y por lo malo.
Sin necedades, masoquismos, tristezas, discusiones, ni mentiras, eres una bella maestra de quien aprendí muchas cosas y espero que también hayas aprendido un poco de mí...
No soy lo que quieres, no puedo serlo. No puedo esperar nada, sabía que tampoco eras para mí, no eres lo que quiero, no podemos extrañar lo que no hemos tenido.
Disculpa, no sabía que había llegado tarde a tu vida, en serio lo lamento tanto, en todo caso sigo convencido de todo lo contrario.
Me queda sólo el gusto de saber que fuiste mía cada vez que estabas en mis brazos.
Te libero y me libero sin pretextos, empiezo un nuevo capítulo en mi vida y he decidido ser feliz y vestiré mi mejor sonrisa...
No sé si te sentirás igual que yo, tampoco lo preguntaré...
Gracias por todo.
Un abrazo y adiós
Espero que si la casualidad nos encuentra al menos podamos ser amigos.
PD: Guardo tus besos y la bufanda que me diste cuando empezamos a salir, guardaré las cartas que me escribiste por mail y las de puño y letra. Guardaré las veces que sonreías para mí, las tardes de la playa, cuando hicimos el amor en tu carro, cuando me decías medio dormida que me amabas y quedábamos dormidos, guardaré para mí las lágrimas y las peleas, los abrazos, tu aroma en mis sabanas, las veces que peleábamos, el primer beso que nos dimos, ¿Lo recuerdas?
Hay tanto en esos puntos suspensivos, espero sepas sus significados.
Atte.
Alexey Araujo
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