He perdido la apuesta
mi ego me tendió una trampa
otro yo ha ganado la partida
Algunas veces soy un hombre encantador
que derrocha encanto y simpatía
otras, soy una terrible patada por el culo
sigo siendo yo igual.
Cuando mi ego se apodera de mí
o cuando me apodero de él
desesperadamente intento controlarlo
tranquilamente logra dominarme.
Algunas veces soy un hombre egoísta
y él: una versión encantadora y mejorada
del hombre triste que ayer fui o que él es
igual sigo siendo el mismo.
Entonces le tendí una trampa
he ganado mi apuesta.
jueves, 1 de mayo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario