En algún lugar de la Insurgente a los 14 días de septiembre de 2007
Carta para una Imperfecta perfecta:
Sé que no soy perfecto, lo admito, tengo miles de defectos, a veces soy egocéntrico, necio, tonto, descarado, lo olvido todo, soy terrible para las fechas, tampoco reconozco una voz al teléfono, soñador, pocas veces tengo los pies en la tierra, idealista, perfeccionista, malhumorado e incorforme; francamente no sé qué harías conmigo, pero si apareces, al menos permíteme demostrar que no todo es malo, también puedo inventar alegrías para ti, y pintar sueños con tus colores favoritos; intentaré derrumbar todos tus muros, llenaré cada uno de tus días con sonrisas y sencillos momentos eternos. Sabrás que soy yo no por la flor, sino por la sonrisa, sabré que sos vos no por el florero sino por tu mirada.
Dónde sea que estés, este hombre está parado frente a vos pidiendo sólo una oportunidad, permítete conocerme, sin miedos, juro que no voy a morder.
No pretendo saber más, si en palabras de Sócrates hay quien sepa, al contrario, preciso saber un poco menos, así te veré y me sorprenderé como un niño cuando toma su helado o cuando siente la lluvia sobre el rostro.
Me conformaría con que aparecieras y con esa sonrisa borraras mis defectos perfectos y me quisieras imperfecto.
Si existes y me aceptas con todos mis defectos, no prometo entenderte, a veces las mujeres son un continente oscuro e inexplorado; pero en cambio, prometo hacer mi mejor esfuerzo por aceptar tu imperfecta perfección, hasta que seamos dos imperfectos perfectos...
Imperfecta perfecta II
En algún lugar de Caracas, 15 septiembre de 2007
Querida Imperfecta,
Sé que aún no he pedido disculpas, porque de paso me cuesta, sin embargo, testarudo y todo espero que en mis errores aprendas a ver en tu espejo enterrado y sin pena, reconozcas los tuyos propios. Intentaba encontrar las palabras correctas, y sólo se me ocurrió escribir un armisticio. Hay una minúscula posibilidad de volver a sabotearnos mutuamente; pero al final del día, estaré en mi sillón extrañando tus necedades y tú con tus amigas, criticándome hasta el cansancio y a la vez, necesitando mis imperfecciones.
Imperfecta Perfecta III
25 noviembre de 2007
Querida Imperfecta perfecta,
¿Cómo has estado? ¿si que ha pasado tiempo no? Estaba recordándote, disculpa la distancia, sé que hace mucho que no te escribo. A veces siento que me olvidaste y elijo no molestarte, pienso en respetar tus decisiones y tu espacio, pero también siento que reclamas mi presencia y mis imperfecciones. Soy el arquitecto de tus lados incorrectos, nunca te quise perfecta, sino así Imperfecta perfecta. Hice todo lo que pude para aceptarte y para que me aceptaras, pero me juzgaste y yo a ti, ¿cómo nos perdimos? Si alguna vez sientes la necesidad de verme, escríbeme, puede que yo también esté necesitando verte. Anteriormente te pedí disculpas por mis defectos, y los enumeré casi todos, creo. Quisiera también entender los tuyos.
Tengo frío, ¿tú no? sabes lo que dicen del frío, que no es falta de calor, sino de amor, vuelve y abrázame...
PD: aún guardo tus besos, aquí en mi recuerdo atesorados.
Atte.
Alexey Araujo
No hay comentarios:
Publicar un comentario